
Entendiendo al niño / adolescente como un ser único, libre y social encaramos un conjunto de acciones educativas que lo plantean como centro y lo respetan como persona, logrando así que se sienta:
Aceptado, a pesar del disenso.
Capaz de defender sus ideas, respetando las de los demás.
Exigido, pero contenido.
Libre, pero responsable.